sábado, 18 de febrero de 2017

Forever Young




Dos canciones hermosas: Forever YoungWho Wants to Live Forever. La fragilidad y la frescura de la rosa, que está viva precisamente porque muere a cada instante; la leyenda del alquimista Nicolás Flamel que alcanzó la inmortalidad... y tres videos. Esto es todo por hoy. Que lo disfruten!


 

Si hacemos una  busqueda en google con las palabras "piedra filosofal", nos aparecerá una larga lista de webs relacionadas con Harry Potter  o Paulo Coelho. Cuando estos dos personajes todavía no habían aún alcanzado el estrellato con su esoterismo de pacotilla, probablemente en su lugar habríamos visto nombres como Fulcanelli, Nicolás Flamel, el Cosmopolita... o sea, los de los alquimistas propiamente dichos.  

Existen muchas discrepancias a la hora de definir lo que realmente buscaban los alquimistas. De hecho, entre los mismos que supuestamente se dedican a ese arte, los hay que declaran que este consiste estrictamente en un trabajo de laboratorio, que tiene como único objeto la transmutación de los metales viles en oro.
Otros,en cambio, lo describen como una labor netamente espiritual, y ubican la transmutación y las operaciones de laboratorio en el terreno de la pura alegoría.

Finalmente, hay unos terceros que aseguran que se trata de ambas cosas a la vez: manipulando determinadas sustancias químicas, con unas técnicas especificas, se producirían paralelamente mutaciones en el mismo individuo que opera. Según ellos, la materia llevada a determinados estados, liberaría una energía que está latente en ella, capaz de interactuar con el ADN humano, reparándolo y perfeccionándolo.

Eso conduciría paulatinamente al iniciado a un estado de salud pletórica, tanto física como psíquica, despertaría en el unas facultades que actualmente yacen dormidas en el ser humano común, prolongaría su vida y abriría su mente a un conocimiento superior de las cosas.


Leyenda  o realidad, se dice de numerosos alquimistas, que prolongaron su existencia durante muchos siglos; del gran Nicolás Flamél, el historiador francés Amans Alexis Monteil (1769 - 1850) nos cuenta que había sido visto vivo y con un aspecto juvenil junto a su esposa Perenelle, unos cuatrocientos años después de su muerte. Parece que su tumba fue encontrada vacía.


De Fulcanelli ( alquimista moderno a quien el mismo  Frank Zappa, intrigado por su identidad velada tras un seudónimo,  dedicó el tema:"pero, quien era Fulcanelli?") se dice que fue visto en Sevilla, despues de considerarsele desaparecido durante mucho tiempo, con unos 113 años de edad, pero aparentando apenas 50.



Se decía que después de ingerir el elixir, los alquimistas se refugiaban en un lugar apartado para sufrir un duro proceso de mutación: su cabello, uñas y dientes caían, y en su lugar crecían cabellos, uñas y dientes nuevos. Cuerpo y mente eran restaurados, y después de un tiempo, salían de su retiro como hombres nuevos, no sólo en lo físico, sino también en lo más hondo de su psique.




 Su condición de inmortales les forzaría a una existencia de continuos cambios de residencia y de identidad, para no ser descubiertos, lo que podría significar la encarcelación y la tortura con el fin de sonsacarles ese secreto que juraron no revelar (cosa que ha ocurrido en más de una ocasión). Les cito un comentario de otro blog acerca de esto:

"La alquimia era una actividad que resultaba ser muy peligrosa para quienes la practicaban. Uno de los elementos más utilizados por los alquimistas era el mercurio.
Hoy se sabe que trabajar con mercurio puede ser muy peligroso sobre todo si no se cuentan con las medidas de protección y seguridad necesarias, como lo hacían en la antigüedad. Inhalar los vapores del mercurio puede producir distintos trastornos mentales que pueden llevar a la persona a la locura, cambios de personalidad, y cambios físicos como la caída de dientes o envenenamientos.
Pero si esto no bastara, algunos, desesperados por conocer los secretos alquímicos se metieron en sectas diabólicas, otros hicieron supuestos pactos con el demonio y hubo quiénes bebieron pócimas para tener algún tipo de iluminación, que al final terminaban matándolos.
Y si no los mataban el mercurio o las pócimas mágicas, era el hombre que lo hacía. Muchos alquimistas, de quienes el pueblo sospechaba que estaban cerca de descubrir la fórmula mágica, eran secuestrados y torturados para arrebatarles sus secretos."


realidadparalela.blogspot.com.es
   




A pesar de tener riquezas, salud física y psicológica, y de estar muy por encima de los seres humanos comunes en muchos aspectos, ¿podría uno ser feliz viviendo para siempre una vida nómada, de fugitivo, viendo como una generación tras otra envejece y muere, mientras que uno permanece en esta tierra por los siglos de los siglos?  

Todo esto viene a cuento de que ayer volví a escuchar después de mucho tiempo dos viejas canciones, la primera Forever Young, de Alphaville, y la segunda Who Wants to Live Forever de Queen, canciones pop de los tardíos ochenta que expresan maravillosamente el antiguo anhelo del ser humano por la eterna juventud, acompañado por la duda de si esa inmortalidad es lo que realmente necesita, o si por lo contrario, no acabaría siendo su peor condena. Así dice Forever Young:

"Vamos a bailar con gracia
vamos a bailar durante un rato,
el cielo puede esperar,
solo estamos mirando a los cielos,
esperando lo mejor, pero suponiendo lo peor,
¿vais a soltar la bomba o no?
Déjanos morir jóvenes o déjanos vivir para siempre.
No tenemos el poder, pero nunca decimos nunca,
sentados en un cajón de arena (donde juegan los niños),
la vida es un corto viaje,
la música es para los hombres tristes.
¿Puedes imaginar cuándo se gana esta carrera?
Volvemos nuestros dorados rostros hacia el sol,
alabando a nuestros líderes, nos ponemos en sintonía,
la música la tocan los... los hombres locos.
Por siempre joven, quiero ser siempre joven.
¿De verdad que quieres vivir para siempre, siempre jamás?
Por siempre joven, quiero ser siempre joven.
¿De verdad que quieres vivir para siempre, siempre joven?
Algunos son como agua, algunos son como el calor,
algunos son una melodía y algunos son el ritmo.
Tarde o temprano, todos se habrán ido,
¿por qué no permanecen siempre jóvenes?
Es tan difícil hacerse mayor sin una causa,
no quiero perecer como un caballo en fuga,
la juventud es como diamantes bajo el sol,
y los diamantes son para siempre.
Tantas aventuras que hoy no han podido ocurrir,
tantas canciones que olvidamos tocar,
tantos sueños saliendo de la nada
dejamos que se hagan realidad.
Por siempre joven, quiero ser siempre joven.
¿De verdad que quieres vivir para siempre, siempre jamás?
Por siempre joven, quiero ser siempre joven.
¿De verdad que quieres vivir para siempre, siempre jamás?
Por siempre joven, quiero ser siempre joven.
¿De verdad que quieres vivir para siempre?"



ya se que es una letra de escaso valor literario, pero a través del prisma de esa preciosa melodía, que tiene la solemnidad de un himno, se transfigura y adquiere mucho más significado, cosa que ocurre con tantas letras, a menudo pueriles, de las canciones populares. El estribillo nos pone ante un grave dilema: 

"Quiero ser siempre joven.

¿De verdad que quieres vivir para siempre?"


El doctor Fausto vendió su alma al diablo para volver a ser joven, pero eso, lejos de procurarle la felicidad, le dio mas hondura a su sufrimiento. 






Y aquí está la letra de la segunda canción, Who Wants to Live Forever, un temazo del legendario grupo Queen:


"No hay tiempo para nosotros. 
No hay lugar para nosotros. 
¿Qué es esto que construye nuestros sueños, 
Y aún se escapa de nosotros? 

¿Quién quiere vivir para siempre? 
¿Quién quiere vivir para siempre? 

No hay oportunidad para nosotros. 
Todo está decidido para nosotros. 
Este mundo tiene sólo un dulce momento separado para nosotros. 

¿Quién quiere vivir para siempre? 
¿Quién quiere vivir para siempre? 
¿Quién se atreve a vivir para siempre, 
Cuando el amor debe morir? 

Pero, toca mis lágrimas con tus labios. 

Toca mi mundo con las puntas de tus dedos. 
Y podemos tenerlo para siempre. 
Y podemos amar siempre. 
Para siempre es nuestro presente. 

¿Quién quiere vivir para siempre? 
¿Quién quiere vivir para siempre? 
Para siempre es nuestro presente. 
De todos modos, ¿quién espera para siempre?"






Con una melodía aún más grandiosa que la anterior, en este tema, Queen, a mi modo de ver, alcanza unos niveles de hondura e intensidad poco frecuentes. La letra hace hincapié en lo pasajero de todo lo que nos ofrece la vida, para acabar exaltando al amor como lo único capaz de ofrecernos "momentos cargados de eternidad". La vida fluye, nada se detiene en un punto, ni es permanente. Es una sucesión de muertes, cambios, mutaciones: es trágica y a la vez hermosa, y eso justamente es lo que hace que sea vida...


               ...pero ¿quien era Fulcanelli?




                                             el Canario


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