viernes, 2 de junio de 2017

Paco de Lucía Sextet - Live... One Summer Night (1984)


Y como no... después de Sólo Quiero Caminar, es un placer y casi una obligación para mi presentarles el segundo álbum del Paco de Lucía Sextet: Live... One Summer Night, que, en mi opinión es la obra cumbre de esta banda. En él los músicos llevan las posibilidades de sus instrumentos hasta el límite, y demuestran tener entre ellos  una compenetración que roza lo sobrenatural. El disco fue grabado en vivo en una gira europea del año 1983. Estrella invitada: John McLaughlin. Si les gustó Sólo Quiero Caminar preparense para algo espectacular. A lo largo del post podrán escuchar los cinco temas que componen el disco.




Artista: Paco de Lucía Sextet
Álbum: Live... One Summer Night 
Año: 1984
Género: flamenco - Jazz
Duración: 41:59
Nacionalidad: española


Lista de Temas:
A1 Palenque
A2 Alta Mar (Guitar Intro – John McLaughlin) 
B1 Solo Quiero Caminar
B2 Chiquito
B3 Gitanos Andaluces


Alineación:
Guitar / Paco De Lucia
Electric Bass / Carlos Benavent
Flute, Soprano Saxophone / Jorge Pardo
Guitar / Ramón De Algeciras
Percussion / Rubem Dantas
Vocals, Rhythm Guitar / Pepe De Lucia















«La guitarra, una hija de la gran puta... Me come el coco. 
Hay una relación ahí entre devoción y odio, porque es mucho el esfuerzo que tiene uno que hacer para tocar flamenco. La guitarra es un instrumento que nunca estás seguro cuando lo tocas, siempre estás vendido. Depende de tantas cosas: del estado de ánimo, del equilibrio emocional en ese momento... Para tocar muy bien o como una mierda.»

Paco de Lucía


Tres años después de Sólo Quiero Caminar, el sexteto de Paco de Lucía vuelve a grabar, pero esta vez un álbum en vivo. Con un elevadísimo nivel de compenetración, y un dominio casi absoluto de los cinco temas que lo componen (y que ya habían sido grabados previamente, pero nunca en directo), hacen Live... One Summer Night, un álbum que, a mi modo de ver, es la obra cumbre del sexteto.

 


Paco de Lucía había formado parte de una gran variedad de bandas, pero la más interesante, vanguardista y legendaria de todas fue el Paco de Lucía Sextet. No tuvo una alineación fija, pero con ella el duende flamenco llegaría a fusionarse con el jazz de un modo inigualable. La primera vez que Paco formó una banda fue para grabar el tema Entre dos Aguas. Según el mismo cuenta

"El primer grupo que tuve nació en la época de ‘Entre dos aguas’ cuando empecé a improvisar y me hacía falta un acompañamiento. Era 1977 y conocí al grupo Dolores, que me gustó mucho por su juego de percusiones y ritmos. Así que en la gira de ese año vinieron conmigo Jorge Pardo, ‘El Bodega’, en los vientos, Pedro Ruy Blas en la batería, Álvaro Yébenes al bajo, Toni Aguilar al bajo, y Rubem Dantas en la batería. Algunas veces también vino con nosotros Jesús Pardo, ‘Leoncio’, al piano, y Pepe ‘El Borrega’."

Varios miembros de Dolores formarían parte años más tarde del Paco de Lucía Sextet. 










Pero volvamos a nuestro disco de hoy. Live… One Summer Night, es el resultado discográfico de la gira europea que el grupo hizo en el '83, y que apareció en LP el año siguiente. Los carteles de la gira anunciaban por primera vez al Paco de Lucía Sextet. De hecho,  Live… One Summer Night sería su primer álbum oficial cómo sexteto, porque pese a que ya la banda estaba activa desde su disco anterior (Sólo Quiero Caminar), en la portada de este último sólo figuraba el nombre de Paco de Lucía. 

Live… One Summer Night se publicó originalmente en Holanda, y pertenece a la llamada discografía internacional de Paco de Lucía. Salió a la venta en España el 29 de octubre de 1984.









La enorme calidad y variedad sonora que rezuma este disco (con Paco de Lucía como guitarra principal, Ramón de Lucía como segunda guitarra, Carles Benavent como bajo eléctrico, Pepe de Lucía como cantante, Jorge Pardo como flauta y saxo y Rubém Dantas como percusionista), hizo que la casa Philips tomara la decisión de editarlo tanto en formato CD como en disco de vinilo, éste último a partir del master digital y superando en calidad sonora a la versión de compact disc, por lo que se convirtió en pieza codiciada de los entusiastas musicales audiófilos del stereo hi-fi

Según mi  apreciación personal, la intervención de John McLaughlin en la intro del segundo tema, no es muy afortunada; creo que el gran John, como dice Paco en la frase del encabezado, no tenía uno de sus mejores días.

Los compromisos de unos y otros impidieron que el Sexteto regresara al estudio, pero sorprendentemente volverían a regalarnos un nuevo álbum en directo. Live in America, acreditado a Paco de Lucía & Sextet incluyó a Manolito Soler al baile en ese elenco de all stars. Lo grabaron durante la gira de 1992 y en él Paco y su banda le dan una vuelta tal a temas de Siroco y Zyryab que éstos quedaron redimensionados. El cierre del álbum con la rumba Buana Buana King Kong es antológico.











Para terminar les copio un texto extraído de un estudio llamado Distintos tipos de contacto entre jazz y flamenco: de la apropiación cultural a la fusión de géneros:


La década de los 70 trajo multitud de cambios tanto en España como en el resto del mundo; cambios sustanciales, en el jazz y en el flamenco. La música urbana americana buscaba nuevos caminos, nuevas fórmulas sobre las que aplicar el intrincado vocabulario de improvisación que venía desarrollando desde el advenimiento del Bebop. El auge de la World Music, entre las que se podría catalogar al flamenco, se unió al ansia de búsqueda del jazz que observó indicios de interés en un arte rítmicamente complejo y cuyos representantes empezaban a despuntar de forma internacional. Músicos como Chick Corea daban nuevo sentido a la llamada fusión, un jazz orientado al rock y a las vanguardias, eléctrico, sintetizado y sin aparentes límites. Además, Corea realizó constantes alusiones a sonoridades españolas y andaluzas en sus trabajos, desembocando en la publicación del disco My Spanish Heart (Polydor, 2669 034) en 1976.









 Por su parte, el flamenco se alimentó de las experiencias internacionales de Paco de Lucía, cuyo virtuosismo comenzó a llamar la atención más allá de nuestras fronteras, convirtiéndose así en el mayor reclamo al jazz fuera de nuestras fronteras. Los últimos años de la dictadura contribuyeron a esta apertura general, de la que el disco Fuente y Caudal pudo ser una de las primeras cristalizaciones. Paco de Lucía se había nutrido de su contacto con diferentes músicos, como el mencionado McLaughlin, Larry Coryell o, posteriormente, Al DiMeola, con quienes se vio obligado a improvisar a la manera del jazz, tras años de giras y dificultades: 


"Al principio lo pasé muy mal porque empecé a aprender tocando en el escenario. 
Y compitiendo con otros dos guitarristas que eran Al DiMeola y John McLaughlin que son gente que han improvisado toda la vida y yo nunca había improvisado hasta esa época. Y, de pronto, pues me tiré. Me tiré a tocar con ellos. A competir con ellos en el escenario. Claro, yo no sabía y ellos era lo que llevaban haciendo toda la vida. Esa primera gira a mi me costó dolores de cabeza y dolores de espalda. Yo recuerdo que después de cada concierto yo terminaba con unos dolores de cabeza que me iba al hotel, y no podía ni dormir de la tensión que acumulaba. Porque eso de improvisar sin saber… entonces yo suplía aquello, yo no sé con qué. Con temperamento, con velocidad… yo no sé cómo, pero yo salía del paso cada día. Pero claro, a costa de dolores de cabeza diarios." (De Lucía, 1993) 












Sin embargo, todo este proceso, que implicó sufrimiento y una enorme capacidad de absorción cultural y musical, propició que Paco de Lucía adquiriera conceptos estéticos y artísticos procedentes del jazz y que tradujo en una formación estable, bautizado como Paco de Lucía Sextet. Con esta formación, que, como nos recuerda Torres (1994), presenta ciertas analogías con la de la banda de jazz fusión de Chick Corea Return to forever, Paco de Lucía proyecto una nueva concepción del flamenco de forma internacional, rodeándose de jóvenes músicos, entre los que estaban Jorge Pardo, Carles Benavent y Rubem Dantas, con habilidades jazzísticas y que se impregnaron del arte del maestro de Algeciras. Estos mismos músicos, que además de con De Lucía trabajarían también con otro icono flamenco, Camarón de la Isla, se unirían eventualmente a la banda del mencionado Chick Corea, representando el germen del músico solvente en jazz y en flamenco, una nueva especie que ha dado y sigue dando interesantes resultados artísticos navegando entre dos aguas, conociendo profundamente ambas culturas y ofreciendo un tipo de arte exclusivo y muy especializado. 

Juan Zagalaz y Ana María Díaz Olaya









  el Canario



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