jueves, 17 de agosto de 2017

Lluís Llach - Astres (1986)


Al fin llegamos a la gran obra sinfónica de Lluis Llach; cósmica y trascendente, Astres exalta en sus textos la grandeza y la belleza de la relación humana, como algo equiparable a la silente majestuosidad  de la noche estrellada.
Astres es un álbum que marca un antes y un después en la trayectoria de Llach. Si bien su renovación musical había comenzado con Viatge a Itaca, pienso que es en Astres que Llach llega a su culminación como artista.
Admiro su forma tan personal de abordar la música progresiva, los folclores del mediterráneo e incluso la New Age. Este disco es uno de los frutos mas enjundiosos del encuentro entre la nova cançó y el rock progresivo catalán. 



Artista: Lluís Llach
Álbum: Astres
Año: 1986
Género: Nova cançó / Prog folk / Sinfónico
Nacionalidad: española


Lista de Temas:
01. Astres
02. Sol
03. Lluna
04. Terra
05. Alè



Alineación:
Lluís Llach / Voz, composición, arreglos
Manuel Rabinad / Flautas
Andreu Ubach / Percusión
Carles Cases / Teclados, piano y programación de cajas de ritmo
Humberto Martínez / Trombón
Ángeles Domínguez / Arpa
Manolo Aguilar / Contrabajo
José Miguel Estebanez / Sampler
Jesús Maria del Corral / Oboe
Ricard Bordas, Glòria Casellas, Robert Garrigós, Immaculada Inès (solo), Nuria Jené, Berta Ojea / Coros








 

La Nova Cançó (Nueva Canción) fue el movimiento artístico y musical catalán que, en pleno franquismo impulsó la reivindicación del uso normal del catalán en el mundo de la canción a la vez que denunciaba las injusticias de la dictadura franquista (que entre otras cosas prohibía terminantemente el uso del catalán).







Lluis Llach, ilustre exponente de la Nova Cançó catalana, empezó su andadura musical en la década de los '60 como cantautor de guitarra y voz, con letras muy comprometidas políticamente, y constantemente vetado por el régimen franquista. Era una época en la que el franquismo en España daba sus últimos coletazos, hasta que el 20 de noviembre de 1975 murió el dictador, dando paso a una nueva etapa, digamos democrática. Ese mismo año Llach se reinventa y da un abrupto viraje musical al grabar Viatge a Itaca, basado en textos de Kavafis, que se convierte en su disco más vendido hasta entonces con 150.000 copias. Con este disco inició la colaboración con Manel Camp como arreglista, y con el batería Santi Arisa, ambos manresanos y antiguos componentes de Fusioon. A partir de este album Llach se adentra en el rock sinfónico, el jazz y la música étnica, sobre todo la relacionada con los países del Mediterraneo, al que canta en variadas ocasiones. A este trabajo le suceden otros con el mismo corte sinfónico/étnico, como El Meu Amic el Mar, Astres, Un Pont de Mar Blava, para mencionar algunos.

Uno de los discos más eminentemente progresivos de Llach, y quizás también el más místico pertenece a esa época, y es Astres






De hecho, Astres representa un punto de inflexión en la carrera del cantautor catalán: en él encontramos un derroche de recursos técnicos nunca visto anteriormente en su discografía (sintetizadores,  cajas de ritmo, samplers, etc.). No es que antes no los utilizara, pero nunca lo había hecho con tal profusión. 
Pero además, Astres es la primera grabación de Llach con la casa CBS.
Seducído por el rock progresivo y sinfónico, la New Age y la música étnica, que estaban empezando a despertar el interés del gran público, Llach incorpora 
en este álbum, el arpa, el oboe y los coros. 

Como disco en su conjunto, Astres es mi obra favorita de Lluis Llach.


Astres nace del asombro ante una clara noche estrellada, y del consiguiente sentimiento de la propia insignificancia.

El álbum, realiza en cinco temas un recorrido existencial que parte de los astros más lejanos,  hasta acercarse al sol y a la luna, y finalmente a la tierra, para terminar su viaje  en la intimidad del aliento, encontrando su firmamento y sus constelaciones en lo más intimo del corazón humano.








Astres es principalmente una reflexión filosófica sobre la condición humana y su lugar en el cosmos, aunque Llach tampoco en este disco pierde de vista la sociedad, con sus injusticias y vergüenzas (sobre las que canta en Luna y Tierra, especialmente).   

Lo que realmente me deja perplejo, al final, es cómo puede conciliarse una visión tan cósmica y universal de la vida con la estrechez de miras propia del nacionalismo, del que Llach es adalid.


                  el Canario











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