miércoles, 19 de abril de 2017

Fusioon - Minorisa (1975)




Un grupo  vanguardista  catalán de los años '70, que en plena etapa de transición de la dictadura de Franco a la "monarquía parlamentaria" (un híbrido tan verosímil como un elefante con alas) se dedicó a hacer una música que para la mayoría de los españoles de entonces sería equiparable a la de alguna civilización extraterrestre, o, peor aún, al ruido puro y duro.
Mientras, en el resto de Europa, las bandas de rock progresivo triunfaban. 
Fusioon fue un grupo de valientes: sin ningún apoyo lucharon hasta el agotamiento por la música que de verdad querían hacer. 
Por todo ello, Fusioon se merece un tributo, y que su magnífica Obra Maestra, Minorisa, no se olvide nunca.




Artista: Fusioon
Álbum: Minorisa
Año: 1975
Género: Jazz fusión sinfónico
Duración: 37:53
Nacionalidad: España



Lista de Temas:
1. Ebusus
2. Minorisa
3. Llaves del Subconsciente


Alineación:
Santi Arisa / drums
Marti Brunet / guitar, synthesizers
Jordi Camp / bass
Manel Camp / piano, keyboards










Vamos a adentrarnos en la historia del grupo manresano Fusioon, y de su tercer álbum de estudio, que fue publicado en 1975. El álbum se titula Minorisa, porque así se llamaba en tiempos de la Hispania romana la ciudad de Manresa, de donde la banda procede.

Aunque escuchando el tipo de música que hacen en este álbum nadie lo diría, la primera idea de Fusioon fue la de ser una orquesta de baile dedicada a interpretar versiones de Santana en discotecas, pero pronto se dieron cuenta de que el talento y el virtuosismo que reunían entre todos no se podía quedar sólo en eso, y entonces apuntaron mucho más alto. Decidieron hacer una música que estuviera al nivel de la de Emerson, Lake & Palmer, Yes, o King Crimson, grandes bandas que estaban pegando fuerte en el resto de Europa, pero que en España tenían un publico muy minoritario.










Y sin embargo el camino que eligieron les tenía reservados muchos desengaños y sinsabores, hasta que al final decidieron separarse y tomar cada uno su propio rumbo. Pero antes, tuvieron que cumplir con el contrato firmado con Ariola, su discográfica, y sin tener material suficiente para completar un disco, se pusieron a grabar en los estudios Kirios el álbum Minorisa, que representa el final de su andadura como banda. Quizás el golpe final que hizo que la banda se dispersara fue la no aceptación de Zeleste, empresa que organizaba conciertos y festivales para las bandas más vanguardistas de la época. Zeleste dio su apoyo a bandas como Orquesta Mirasol, Companya Electrica Dharma, Orquesta Platería, y a cantautores como Jaume Sisa, Pau Riba, etc. pero al parecer ignoró a Fusioon.


Cómo dice Diego A. Manrique: "El rechazo de Zeleste desmoralizó al grupo. Aunque fueran pioneros en la recuperación de las raíces autóctonas, se les consideraba "imperialistas" (¡!) por sus solemnes desarrollos instrumentales. Para su desdicha, el centro estético se había desplazado del rock progresivo hacia el jazz-rock. Además, no transmitían mensajes políticos y -atención- eran minusvalorados como provincianos por su origen manresano, en contraposición al cosmopolitismo de sus colegas barceloneses. Y solo había 60 kilómetros de distancia entre ambas localidades."


Así que Minorisa significó el final de Fusioon...pero, qué final! A mi juicio es lo más grande que hicieron; realmente una obra imponente. Es el Tales from Topographic Oceans o el Tarkus español.


Cuando oyes algo así, te preguntas que habría pasado si esa banda hubiera seguido grabando. Cataluña y España tendrían hoy en su historia algo musicalmente comparable a Gaudí, o a Dalí.

Desgraciadamente la incultura con respecto al rock progresivo en la España de aquella época era casi absoluta, cosa que no ocurría tanto con las artes plásticas, o la literatura.











Cómo decía, Minorisa es en mi opinión la obra maestra de Fusioon. Esta joya del rock progresivo español se divide en 3 largas suites: "Ebusus", "Minorisa" y "Llaves del subconsciente".

La primera suite, Ebusus, toma su nombre de la Ibiza romana, que se llamaba, precisamente, Ebusus. Es un homenaje a la isla en la que pasaban los veranos, viviendo de amenizar bailes en discotecas. En ella encontraremos un collage hecho de fragmentos del folklore musical ibicenco.

Es una pieza misteriosa, que parece querernos revelar todo el pasado de la pequeña isla mediterránea. Desde el paso de asirios, cartagineses, griegos, fenicios, romanos, árabes, bereberes, etc. por sus costas y sus senderos, hasta las numerosas comunas hippies que en los años '60 y '70 se asentaron allí.










La segunda suite es la que le da nombre al disco, Minorisa. Hay que tener un buen bagaje cultural de folklore manresano para entender el significado de algunas melodías tradicionales "incrustadas" en ella, y también el de los efectos de sonido como el de unas cadenas arrastradas por el suelo, o el de una procesión, etc. porque todo ello hace alusión a alguna seña de identidad de la ciudad en cuestión. 

Pero esas dos suites llenaban, juntas, tan sólo una cara del vinilo. Así que le encomendaron a Martí Brunet, el guitarrista de la banda, que se ocupara de poner lo que quisiera en la cara B. Y este señor hizo algo que tiene muy poco o nada que ver con las dos suites anteriores.

Martí Brunet que, según dicen los entendidos en música electrónica, musicalmente se encontraba varias décadas por delante de la mayoría de los músicos de su tiempo, llenó la cara B con una suite ejecutada con un rudimentario sintetizador fabricado por el mismo, suite que tituló Llaves del Subconsciente. Esta pieza tiene dos partes: Mente y Cerebro, y se la compara con algunos temas de Tangerine Dream, Klaus Schulze, o incluso, Stockhausen. 

Lo cierto es que, después de haber pasado más de 40 años, esta pieza todavía suena futurista.

Aquí les dejo copia del libreto explicativo que acompaña al álbum, en el que se detallan los créditos y las fuentes tradicionales de cada tema:











el Canario


Termino con unas reseñas sacadas de Progresiva.70s



Casi como en el resto de Europa, el rock progresivo comenzó a tomar forma en España sobre el final de la década del '60. Las bases de este movimiento se dieron en Cataluña y Andalucía auntque también Madrid fue en 1970 eje de la Música Progresiva española. Salvador Domínguez, madrileño residente en América, regresa ese año con las armas necesarias para alzar la escena madrileña con la compañía de Miguel Ríos y Los Canarios.
Domínguez salió al ruedo con sus bandas Blue Bar y Cerebrum, en tanto Los Canarios de Teddy Bautista abrían fuego en Las Palmas de Gran Canaria y Miguel Ríos llegaría a ser el baluarte del rock sinfónico alcanzando un marcado éxito en los principales mercados discográficos mundiales.
Durante 1969 se había formado en Madrid el grupo Módulos, en el que militaban Canovas, Sherpa y Pepe Robles. Esta banda estaría llamada a marcar los momentos más importantes de la historia del progresivo español en los '70s, en su período fundacional.
Entre los grupos más trascendentes de la movida andaluza se pueden mencionar a Triana, Guadalquivir, Alameda, Imán Califato Independiente y Cai.
En Cataluña los grupos señeros son Máquina! que alcanzó una importante repercusión en el exterior, Música Dispersa, Pan & Regaliz, Om y Pau Riba. En Andalucía se fue dando naturalmente un movimiento que terminó concretándose como lo que luego se conocerá como "Rock Andaluz" o "Rock con Raíces". Los catalanes por su parte evolucionarán hacia el denominado "Rock Layetano" de donde surge Iceberg, banda considerada como el máximo exponente en materia de música progresiva española.



Por: REP








Fusioon
Minorisa (1975)

Siguiendo por las sofisticadas vertientes estilísticas del disco anterior, aunque realzando las disonancias los experimentos sonoros sintetizados, Fusioon crea con su tercer y último disco su obra cumbre, la cual rebosa de variedad y versatilidad. La extensa suite del inicio titulada "Ebusus" (dura casi 19 minutos) es un alucinante collage de ideas musicales que lejos de sucederse de manera forzada, se conectan entre sí de manera muy bien integrada: tanto la destreza individual de los músicos como su capacidad para funcionar como un equipo mantienen el altísimo nivel que ya encontramos en los discos anteriores, especialmente el segundo. Como siempre, los ocasionales arreglos corales transmiten un oportuno tono de alegría y sátira combinadas. Otra suite, de menor duración, que da nombre al disco, exhibe las mismas virtudes que la anterior,  
y merece los mismos elogios. Por último, el alucinado instrumental "Llaves Del Subconsciente", una "fuga" electrónica de dos partes, que combina la agresividad sonora del krautrock con los ambientes sintetizados etéreos de Stockhausen. Tan o más recomendable que el anterior, queda como una obra imprescindible dentro de la amplia gama de "tesoros escondidos."


por: HLT




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