jueves, 20 de abril de 2017

Crossing




Dejandonos llevar por las notas de este bellísimo tema de la banda Oregon, llamado Crossing (del álbum homónimo), les hablaré de antiguos puentes, de su simbolismo ancestral, y tal vez terminemos subiendonos a la barca de Siddharta Gautama, o cruzando un celebre y emblemático  paso de cebra. 
¿Qué hay al otro lado? Sólo el que esté realmente dispuesto a cruzar tendrá alguna posibilidad de saberlo.





Por todo lo largo y ancho del territorio español podemos encontrarnos, tanto en areas urbanas como en las rurales, con construcciones como esta. Puentes de mampostería, en forma de arco, que han resistido el paso del tiempo sin perder su solidez y su firmeza. Muchos de ellos son obra de los colonos romanos que ocuparon la península ibérica convirtiéndola en  provincia del Imperio. Después de milenios, estos puentes aún siguen siendo transitables.  

En su austera sencillez, han servido para que hombres y bestias cruzaran ríos y despeñaderos sin casi correr riesgos, acortando el trayecto hacia su lugar de destino. Algunos se han ido poco a poco confundiendo con el paisaje y la vegetación, mimetizandose bajo líquenes y musgos, entre plantas trepadoras y arbustivas, hasta el punto de que ya casi no parecen obras de cantería. 







Otros se levantan gallardos, casi intactos; parecería que el paso de los siglos,  y las asperezas del clima no han hecho mucha mella en ellos. 





En algunas tradiciones de la antigüedad, los puentes tenían un profundo significado simbólico. Podían representar el paso a la otra orilla entendida como el más allá, la otra vida. Y también el paso del estado de la conciencia convencional al de la conciencia iluminada.

El cruzar el puente, leído en esa clave, implicaría un morir a todo ese mundo de ilusiones y espejismos en el que se agita la mente común, para emprender el tránsito hacia el esclarecimiento.






Es revelador en ese sentido, el significado original de la palabra latina Pontífice (Pontifex). El Pontifex (literalmente, "hacedor de puentes") al parecer fue inicialmente un funcionario imperial que vigilaba y cuidaba de  los puentes sobre el rio Tiber.











Más adelante, el termino adquirió un significado más abstracto; el de constructor de puentes entre lo humano y lo divino, entre el "más acá" y el más allá. 
Entonces se dieron en llamar pontífices a los que ostentaban la autoridad religiosa dentro del imperio romano.

 Luego, la Iglesia Católica, esa pequeña secta del judaísmo que de pronto se convirtió en religión oficial del Imperio, fue tomando lo que le pareció conveniente de las religiones paganas que había suplantado, haciendo suya, entre otras cosas, la costumbre de llamar Pontifice a la máxima autoridad eclesiástica.






La figura del puente recuerda también a la del arco iris, que en el antiguo testamento representaba la paz y la concordia entre Yahvé y los hombres, algo así como un puente entre cielo y tierra.





La misma carga simbolica que tienen el puente y el acto de cruzarlo, se puede trasladar a la imagen del barquero que nos lleva a la otra orilla del rio.

En la mitología griega, Caronte, el barquero del Hades, transportaba a los muertos con su barca al otro lado del  Aqueronte.

Según la tradición, también el Buda fue barquero durante un tiempo, y la otra orilla adonde conducía a sus pasajeros representaba, en este caso, la mente iluminada. 







Para terminar, les expondré una idea que se me ocurrió, que aunque pudiera sonar descabellada, para mi tiene bastante sentido. Después de todo, los pasos de cebra guardan muchos parecidos con los puentes: son espacios dentro de los cuales podemos transitar con una relativa seguridad de un lado al otro de una calle. "La otra orilla", aquí se convertiría entonces en "la acera de enfrente".
Y a lo que voy es a la imagen de portada del último álbum de los Beatles, Abbey Road.









En ella se ve a los cuatro de Liverpool, en fila india con Lennon a la cabeza, cruzando el ya histórico paso de cebra.
A mi esa imagen siempre me ha causado  un vago sentimiento de misterio, que nunca había sido capaz de descifrar, hasta ahora.









Pero creo que ya empiezo a entender qué era lo que me trataba de transmitir ese sentimiento:
Los cuatro Beatles, tal vez de modo inconsciente, ya presentían entonces la proximidad de su ocaso como banda, y del final de la época y del estilo de vida que representaban. Verlos cruzar juntos ese paso de peatones, me sugiere un salto en el vacío, un viaje hacia lo desconocido, dejando atrás un estado de cosas que ya no daba más de si. Se sabe lo que se deja atrás, pero no lo que uno se va a encontrar por delante: tal vez la trascendencia,  o tal vez la total aniquilación.


       Aquí está Crossing, el álbum completo, por si quieren escucharlo:







                                             el Canario




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