miércoles, 17 de enero de 2018

Tony Scott - Music For Zen Meditation And Other Joys (1965)





Tengo el placer de presentarles el que es considerado como el primer disco de música New Age, una música basada en la búsqueda de la serenidad y la contemplación. A raíz de este disco surgió todo un movimiento musical, que pronto derivó en una próspera "industria del bienestar y del relax", cada vez más superficial y vacía, a mi modo de ver. Es lo que pasa con los movimientos... por eso algunos, irónicamente, terminaron calificando la New Age como "La música clásica de los Yuppies".
Pero quedémonos con discos como este: un trabajo honesto, y un gran regalo que nos llega de unos músicos de verdad, no para quitarnos el estrés y volvernos más eficientes y exitosos, sino por encima de todo, para crear una atmósfera favorable a ese necesario y siempre aplazado encuentro con nosotros mismos.





Artista: Tony Scott
Álbum: Música para la meditación zen y otras alegrías
Año: 1965
Género: Jazz, New Age, Música Oriental
Duración: 44:28
Nacionalidad: EEUU / Japón



Lista de Temas:

01. "¿No es todo uno?" (Tony Scott, Hōzan Yamamoto, Shinichi Yuize)
02. "El murmullo de los arroyos de las Montañas" (Scott, Yuize)
03. "Una hoja que tiembla, pregunta a los vientos" (Yamamoto)
04. "Después de la nieve, la fragancia" (Scott, Yuize)
05. "A la deriva como las nubes" (Yamamoto, Yuize)
06. "Za-Zen (Meditación)" (Scott, Yamamoto)
07. "Sutra Prajna-Paramita-Hridaya" (Scott, Yuize)
08. "Sanzen (Momento de la verdad)" (Scott, Yuize)
09. "Satori (Iluminación)" (Scott, Yuize)

Alineación:


Tony Scott / clarinete
Shinichi Yuize / koto
Hōzan Yamamoto / shakuhachi






Hace años, estando en la casa de un amigo entusiasta de las filosofías orientales, los haiku y la ceremonia del te, oi que sonaban de fondo unas melodías japonesas llenas de una delicada y gozosa melancolía. No era exactamente música étnica, al menos no lo era en su estado más puro, porque entre los instrumentos que estaban sonando había un clarinete con un inconfundible regusto a jazz. Tampoco respondía al estereotipo de lo que la mayoría entendíamos entonces por New Age, que era más bien música electrónica o ambient, a menudo con influencias folk, como Vangelis, Enya o Clannad, por ejemplo.

Es el disco que estoy reescuchando en este momento, tratando de empaparme de su esencia: Music For Zen Meditation And Other Joys, del clarinetista norteamericano Tony Scott, formando un trío con Shinichi Yuize, y Hōzan Yamamoto. 


              
                 Tony Scott



Tony Scott, que desde los años '50 había estado metido de lleno en el jazz, colaborando con artistas como Miles Davis, Billie Holiday o Sarah Vaughan, en una de esas giras por el mundo propias del andariego oficio de músico, recaló por varios países de Oriente, quedando fascinado por su cultura y espiritualidad. Eso le impulsó a probar a tocar con músicos locales, lo que lo convirtió en pionero de la fusión étnica. Este disco que fue grabado en Tokio, es el primer registro que se conserva de esa aventura musical, al que siguieron algunos más, inspirados en otras formas de espiritualidad. 




                       Tony Scott anciano



Pero prefiero dejar que hable el mismo Tony Scott de su álbum. En la contraportada del mismo, Scott dejó escritas unas palabras acerca de los nueve temas que lo conforman. También hay una disertación del filósofo y escritor Alan Watts sobre el zen. Me he tomado el trabajo de traducir las partes de estos textos que me parecieron más interesantes.  






Texto parcial de la carpeta del disco:


Acerca de la música
- A la luz del espíritu del Zen, esta música es el resultado de una "iluminación" o Satori compartido con mis compañeros. Fue totalmente improvisada, sin premeditación ni ensayo. Resulta aún más sorprendente si se tiene en cuenta que en la música clásica o tradicional japonesa, la improvisación es un elemento inexistente.
Shinichi Yuize y yo hemos improvisado juntos muchas veces en mis visitas a Japón en conciertos, televisión y radio. e incluso en clubes nocturnos. Para Hazan Yamamoto, en cambio, esta fue la primera experiencia de improvisación. Su solo es para mí la pieza musical más conmovedora y completa que jamás haya escuchado.
Mientras nos escuchaba improvisar, él expresó el deseo de hacer lo mismo. Nosotros entonces usamos sus improvisaciones como base para los dúos y finalmente un trío titulado, "¿No es todo uno?"
Mi primer encuentro con Shinichi Yuize ocurrió la primera vez que fui a Japón, en diciembre de 1959. Estuve grabando algunos temas tradicionales con Yasko Nakashima para un programa de radio.
Al final yo le pregunté si ella sería capaz de improvisar conmigo usando la escala japonesa llamada chidori.




                      Hozan Yamamoto



Habíamos terminado una pieza y eso me inspiró para improvisar en esa misma escala. Ella no logró hacer la improvisación y me volví a Shinichi Yuize preguntandole si el podría tocar el koto. Me dijo que podría, y que era compositor, aunque nunca había improvisado hasta entonces.-

- En mi última visita a Japón me quedé  allí  tres meses, y este álbum es el resultado de la única vez que estuvimos juntos haciendo música. Se grabó en febrero de 1964. Mi idea era la de hacer música para un álbum que se titulara Music For Zen Meditation And Other Joys. Estoy contento y asombrado de poder decir que se ha logrado plasmar la idea en toda su pureza original.


Shinichi Yuize, que era profesor en la universidad de Columbia en 1964-65, regresará a America en 1966 y espero que podamos dar conciertos para todos los que están interesados en nuestra música. 


Tony Scott 
Nueva York
Septiembre 1965 




                      Shinichi Yuize


Acerca del Zen


Este soberbio disco no es solo una delicia para los oídos, sino además un hito en la historia de la música. Para realizarlo Tony Scott, clarinetista de jazz norteamericano, tuvo que convencer a dos de los más grandes maestros de la música tradicional japonesa para que lo siguieran en una sesión musical sin previo ensayo,  totalmente espontanea.

Normalmente, la música clásica japonesa ejecutada con el koto (arpa japonesa) y el Shakuhachi, (flauta de bambú), es extremadamente rigurosa y formal, pero Scott, cual flautista de Hamelin, sedujo a Yuize y a Yamamoto para adentrarse en la improvisación con su virtuosismo al clarinete, tocado al estilo de la flauta de bambú.

En cierto modo el resultado es más zen que el propio zen, en el sentido de que, hoy por hoy, el budismo zen japonés y las muchas artes a el asociadas, han caído en la rigidez y el anquilosamiento tradicionalista.

El primer zen chino, muy cercano al taoísmo de Lao Tse, y Chuang Tse, era mucho más espontaneo, y este disco rescata este sentir de manera verdaderamente notable.

El zen es un modo de vida (no una teoría), a través del cual las personas se experimentan a si mismas, no como un ser separado, sino siendo uno con el universo, del cual cada individuo es una expresión única.
Por lo tanto, el artista zen, pone tanto su pericia como su instrumento (flauta o arpa, cepillo o torno de ceramista) a disposición del Tao, el camino de la Naturaleza, de modo que su arte se hace algo tan natural como las nubes, o las olas, sin nunca cometer errores estéticos. 

Reza un poema zen chino: 

En la escena de la primavera no existe nada superior ni nada inferior,
Las ramas florecientes son por naturaleza unas cortas y otras largas.

Esta nueva y serena experiencia del ser es nutrida por la meditación (za-zen), una forma de dejar ir los propios pensamientos y sentimientos, cualesquiera que sean, permitiéndoles estar en quietud, en el punto en el que la sensación de "yo" separado se deshace por si misma.
Un viejo maestro alcanzó la iluminación escuchando el sonido de una flauta, y dijo: "Yo dejo al músico tocar la melodía que más le guste". La meditación es dejar ir tu mente hasta que no haya nadie que "deje ir".-

Alan Watts






Después de estas palabras de Alan Watts, siguen unas sucintas biografías de los tres músicos, pero no las voy a incluir en esta reseña, porque además mi único propósito era tratar de transmitir apenas un poco de la delicada fragancia de este trabajo, algo de su espíritu, sin dilatarme en datos biográficos, fechas, eventos, etc. 




                    el Canario






















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