miércoles, 29 de marzo de 2017

Chet Backer - Chet (1959)



Les invito a escuchar mi disco preferido de Chet Backer, por esas atmósferas que es capaz de crear. El más intimista, el más sereno, el más contemplativo de sus discos. De principio al final, una auténtica maravilla. El sonido de su trompeta es sobrio, delicado, acariciante, nunca estridente.  Parece entrar de puntillas para no molestar ni interrumpir nada, y sin embargo, con su discreta presencia, termina envolviéndolo e impregnándolo todo... 





Artista: Chet Backer
Álbum: Chet
Año: 1959
Género: cool jazz
Duración: 51:08
Nacionalidad: EEUU


Lista de Temas:
01. Alone Together
02. How High The Moon
03. It Never Entere My Mind
04. 'Tis Autumn                                           
05. If You Could See Me Now
06. September Song
07. You'd Be So Nice To Come Home To
08. Time On My Hands (You In My Arms)
09. You And The Night And The Music
10. Early Morning Mood



Alineación:
Pepper Adams / Baritone Saxophone  
Paul Chambers / Bass  
"Philly" Joe JonesConnie Kay / Drums   
Herbie Mann / Flute  
Kenny Burrell Guitar 
Bill Evans / Piano 
Chet Baker / Trumpet 









Durante el tiempo en el que compartí piso con dos amigos extranjeros, la una africana y el otro cubano, me nutrí de las tradiciones y músicas de las dos orillas del Atlántico: por una parte Yossou'n'Dour, Baba Maal, Oumou Sangare, etc. y por la otra Irakere, la Orquesta Aragón, Chucho y Bebo Valdés, Paquito de Rivera etc. y lo más exquisito del jazz norteamericano y latino. Así es Canarias: un pedacito de Europa trasplantado en medio de la inmensidad del océano, permanentemente expuesto a las corrientes y mareas culturales que nos llegan de esos dos inmensos continentes.

Magide, que así se llamaba el cubano, trabajaba de sol a sol en el afán de traerse a España a su familia (cosa que finalmente hizo), y los domingos, sus únicos día libres, solía encontrarlo escuchando jazz en la sala. Siempre me daba la impresión de no necesitar mucho más  para sentirse feliz: al menos, eso era lo que transmitían su actitud y su mirada. Uno de esos domingos, oí, al llegar a casa, una música de una calidez y una paz difíciles de describir.  Las piezas, totalmente instrumentales,  sugerían affaires románticos, aventuras amorosas, intimidad entre parejas, pero la forma en que estaban ejecutadas tenía esa cualidad serena y atemporal  característica de la música zen. Una curiosa combinación.






Nunca había escuchado un jazz tan al estilo ambient, y a la vez tan virtuoso y elaborado. Con mucha frecuencia la llamada música ambient no es más que una música florero, concebida para sonar de fondo en restaurantes y supermercados, y que no destaca precisamente por su creatividad y virtuosismo.

Así como hay  músicas que exigen toda tu atención y no te permiten centrarte en otra cosa, esos temas que mi amigo escuchaba aquel día, aún siendo verdaderas joyas en cuanto a composición y arreglos, podían pasar perfectamente a un segundo plano sin perturbar una conversación, una lectura, o incluso una sesión de meditación. 

Magide escuchaba aquello con verdadero gozo mientras planchaba sus camisas. Le pregunté por aquella música tan especial, y supe que se trataba de It Never Entered My Mind, interpretada por el trompetista Chet Backer, y su banda, todos grandes instrumentistas. 

Poco a poco me fui haciendo con una buena colección de álbumes de Chet Backer. Descubrí maravillas, supe de su adicción a la heroína, que arruinó inexorablemente su vida y su salud. Esa terrible dependencia me parecía tan discordante con la serena mística del Vacío tan taoista, tan zen, que se desprendía como un suave aroma de su música...







Quien sabe si la heroína le permitía forzar en su cerebro cierto estado de paz y  esclarecimiento artificiales, que luego le pasaría factura, devastando su cuerpo y su mente... o si con su música sólo expresaba su más hondo anhelo, el sueño que jamás llegó a ver realizado: ser feliz, sencillamente. 







El caso es que los años pasaron, pero la música quedó. De todos los discos de Chet Backer que conozco, de cuando en cuando regreso a "Chet" (el mismo que escuchaba mi amigo aquel día), en busca de aquel gozo, y de aquel sosiego.
Es un disco que también le gusta mucho a Ruth (ella es muy cool), mi mujer; por eso quiero dedicarselo, empezando por Alone Together, el tema que abre el disco, que expresa muy bien la belleza de estar a solas con alguien con quien te sientes profundamente bien, y que quieres. Hemos pasado juntos momentos muy lindos escuchando esto.


el Canario









dice la wikipedia:

Chesney Henry Baker, Jr., más conocido como Chet Baker (Yale, 23 de diciembre de 1929 - Ámsterdam, 13 de mayo de 1988) fue un trompetista, cantante y músico de jazz estadounidense. Exponente del estilo cool (el west coast jazz de los años cincuenta).


Chet Baker nació en Yale (estado de Oklahoma). Su padre, Chesney Henry Baker, Sr., era guitarrista y su madre trabajaba en una perfumería. En 1940 se trasladaron de Yale a Glendale (estado de California). Siendo niño, Baker cantó en concursos de aficionados y en el coro de la iglesia. En su adolescencia, el padre le compró un trombón, que luego reemplazaría por una trompeta al ser este primero demasiado grande para el chico. Su primer aprendizaje musical tuvo lugar en el instituto de Glendale, aunque su formación musical terminó siendo puramente intuitiva. En 1946, con 16 años, abandonó la escuela y se enroló en el ejército. Fue enviado a Berlín, donde tocó en la 298th Army Band. Tras su regreso, en 1948, se apuntó a El Camino College (en Los Ángeles), donde estudió teoría y armonía mientras tocaba en los clubes de jazz; abandonó los estudios al segundo año. Se volvió a alistar en el ejército en 1950 y se convirtió en miembro de la Sixth Army Band en El Presidio (en San Francisco). Siguió actuando en los clubes de la ciudad y finalmente consiguió por segunda y definitiva vez su liberación del ejército para convertirse en un músico profesional de jazz. Su estilo estaría influido en el futuro por el sonido de Miles Davis.


Inicialmente, Baker tocó en la banda de Vido Musso y luego con Stan Getz. (La primera grabación de Baker es una interpretación de «Out of nowhere» que aparece en una toma de una jam session realizada el 24 de marzo de 1952). Su éxito llegó rápidamente cuando en la primavera de 1952 fue elegido para tocar con Charlie Parker, debutando en el Tiffany Club de Los Ángeles el 29 de mayo de 1952. Ese mismo verano, empezó a tocar en el cuarteto de Gerry Mulligan, grupo compuesto sólo de saxo barítono, trompeta, bajo y batería, sin piano, que atrajo la atención durante sus actuaciones en el nightclub Haig, consiguiendo realizar grabaciones para el recién creado sello Pacific Jazz Records (más tarde conocido como World Pacific Records). El primer LP fue Gerry Mulligan Quartet, que incluía la famosa interpretación de Baker de «My funny Valentine».


Realizó una gira por Estados Unidos en febrero de 1957 con los Birdland All-Stars. Regresó a Europa en 1959, concretamente a Italia, y fue en estos años donde conoció al joven músico Christian Vander, a quien le regalaría su primera batería. Mientras tanto, Hollywood realiza en 1960 una biografía ficcionalizada de Baker, All the fine young cannibals. El Gerry Mulligan Quartet duró apenas un año: en junio de 1953 su líder ingresó en la cárcel por drogas. Baker formó su propio cuarteto, que en principio contaba con Russ Freeman al piano, Red Mitchell al bajo y Bobby White a la batería; realizó su primera grabación como líder para Pacific Jazz el 24 de julio de 1953. En 1954, Pacific Jazz realizó Chet Baker Sings, un disco que incrementó su popularidad y que le haría seguir cantando el resto de su carrera. Su popularidad le hizo trabajar en una película, Hell's Horizon, de 1955, pero declinó un contrato con unos estudios para llevar a cabo una gira europea desde septiembre de 1955 a abril de 1956. A su regreso a Estados Unidos formó un quinteto con el saxofonista Phil Urso y el pianista Bobby Timmons. Contrariando su reputación de intérprete relajado, Baker tocó con este grupo al estilo bebop, que grabaría el disco Chet Baker & Crew para Pacific Jazz en julio de 1956.





Baker se había vuelto adicto a la heroína en los cincuenta y había sido encarcelado varias veces durante cortos periodos. No obstante, no sería hasta los años sesenta que su adicción empezara a interferir en su carrera musical. Fue arrestado en Italia en el verano de 1960 y pasó casi un año y medio entre rejas. Celebró su regreso grabando en 1962 Chet Is Back! para la RCA. A finales de año, sin embargo, fue arrestado en Alemania occidental y expulsado a Suiza, luego a Francia y, finalmente, a Inglaterra. Pero fue deportado de nuevo a Francia a causa de otro problema con las drogas en 1963. Vivió en París y durante todo el año siguiente actuó en Francia y España, pero tras ser arrestado una vez más en Alemania Occidental en 1964, fue deportado a Estados Unidos. Tocó en Nueva York y en Los Ángeles a mediados de los sesenta, cambiando temporalmente la trompeta por el fliscorno. En el verano de 1966 sufrió en San Francisco una gran paliza relacionada con su adicción a las drogas. Como consecuencia de ella, sufrió algún desperfecto en su dentadura que le llevó a modificar su embocadura en la trompeta. Hacia finales de los sesenta, grababa y actuaba sólo de forma ocasional; a comienzos de los setenta, se retiró por completo.


Retomando cierto control sobre su vida gracias a tomar metadona para controlar su adicción a la heroína, y con la inestimable ayuda de su colega Dizzy Gillespie, Baker regresó fundamentalmente con dos actuaciones: una en un importante club neoyorquino en 1973 y otra en un concierto con Gerry Mulligan en el Carnegie Hall en 1974. Hacia mediados de los setenta, Baker regresó a Europa donde seguiría actuando de forma regular, con viajes ocasionales a Japón y regresos a Estados Unidos. Atrajo también la atención de los músicos de rock, con quienes llegó a actuar, por ejemplo con Elvis Costello en 1983. En 1987, el fotógrafo y director de cine Bruce Weber emprendió la grabación de un documental sobre Baker.

La noche del 11 de marzo de 1988 dio su penúltimo concierto en el Colegio Mayor San Juan Evangelista de Madrid (España), también conocido como el Johnny. Su último concierto fue el 1 de Abril de ese mismo año en Alemania.

El 13 de mayo de 1988, cayó por la ventana de un hotel en Ámsterdam (Países Bajos) tras consumir heroína y cocaína, y falleció instantáneamente. Tenía 58 años.





La película de Bruce Weber, Let's Get Lost, estrenada en 1988, consiguió una nominación a los óscar.

En 1997, fue publicada su autobiografía inacabada con el título de As though I had wings: the lost memoir. Sus restos se encuentran en el Cementerio Inglewood Park de Los Ángeles (California).

En el 2015 se filmó "Born to be blue", un biopic ambientado en los años 60's, protagonizado por Ethan Hawke haciendo el papel de Chet Baker.




                                        el Canario



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