viernes, 20 de marzo de 2020

Los Nadis y los beneficios de la Respiración Alterna





Ya que el corona-virus nos tiene a todos confinados en nuestros hogares, y sigue arrasando allá afuera dios sabe hasta cuando, es un buen momento para ordenar las ideas, reflexionar, leer, investigar y profundizar. Para eso me sirve este blog, a la vez que para compartir aquello que voy descubriendo con otros que van por los mismos andurriales.
En escritos anteriores ya toqué el tema del prana, el chi y la respiración, pero siempre de un modo muy teórico. En esta entrega me propongo exponer una práctica de yoga respiratorio sencilla y, al parecer, muy beneficiosa. Me voy a ceñir a lo que se dice en una página concreta por parecerme confiable, pero existen distintas variantes del mismo ejercicio en otros sitios web.  Yo aquí me limito a resumir y a tratar de exponer de un modo sencillo y ameno lo que he leído, sin que por eso me identifique necesariamente con todo lo que se digaEl fondo musical correrá a cargo de Tangent Dream.






En esta ocasión voy a hablar de un tema que me ha interesado de manera muy especial en estos últimos tiempos: una técnica perteneciente al Pranayama, la ciencia hindú yogui de la respiración. Me refiero a la  Respiración Alterna, o Anuloma Viloma.

Muchos ya tendrán una idea de lo que es el Pranayama, pero para quienes se estén tropezando con esta palabra por primera vez, empezaré por tratar de definir lo que es el Prana. 

Swami Sivananda dice: "Prana es la suma total de todas las energías contenidas en el Universo". 
Esta es, claramente, una noción muy general; para una definición más exacta habría que entrar mucho más en detalle.

"Cuando escribimos Prana con mayúsculas", - dice el gran yogui occidental André Van Lysebeth en su obra Pranayama,- "designamos a esta Energía Cósmica tomada en conjunto, y prana con minúscula indicará su manifestación. Por lo tanto, Prana es la energía universal indiferenciada, y prana la energía diferenciada, manifestada en cualquier forma. El magnetismo es una manifestación del prana, así como la electricidad y la gravitación. Todo lo que se mueve en nuestro Universo es manifestación del Prana: gracias al prana el viento sopla, tiembla la tierra, se abate el hacha, despega el avión, estalla la estrella y piensa el filósofo. El prana es universal. Existimos en un océano de prana del que cada ser viviente es un torbellino. Los yoguis afirman que lo que caracteriza a la vida, es su capacidad de atraer prana a sí, de acumularlo y de transformarlo para actuar en el medio interior y en el mundo exterior."

y más adelante continúa: "El prana existe en los alimentos, en el agua, en la luz solar, y sin embargo no es ni las vitaminas, ni el calor, ni los rayos ultravioletas. El aire, el agua, los alimentos, la luz solar sirven de vehículo al prana, del cual depende toda la vida animal e incluso vegetal. El prana penetra todo el cuerpo, incluso ahí donde el aire no logra entrar. El prana es nuestro verdadero alimento, porque sin prana no es posible ninguna vida. El mismo dinamismo vital sólo sería una forma particular y sutil del prana que llenaría todo el Universo".







                                 
PRANAYAMA
                          

El Pranayama, como digo más arriba, es una rama del yoga que consiste en un conjunto de técnicas respiratorias encaminadas a aprovechar al máximo los beneficios del prana. Para entender esto, hay que saber que según la sabiduría hindú el aire de la atmósfera es un inmenso almacén de prana, de donde lo podemos absorber fácilmente mediante una forma adecuada de respirar, para luego distribuirlo y acumularlo en los distintos puntos de nuestro organismo. El aparato respiratorio es, pues, nuestro principal receptor de prana, y la atmósfera es, para nosotros, su fuente más abundante. 

Dicho esto, hay que diferenciar entre dos tipos básicos de prana: el solar y el lunar. Como dice otro gran yogui contemporáneo, esta vez Ramiro A. Calle: 

"Prana adopta en el ser humano una doble polaridad: energía masculina (Ha) y energía femenina (Tha). El hatha-yoga trata de equilibrar estas dos formas de energía, conocidas como energía solar y energía lunar. Se trata asimismo de armonizar la energía catabólica y la anabólica, los impusos centrífugos y los centrípetos."

Según la filosofía yoga existen millares de Nadis en los que circula la energía pránica (Nadi, en sánscrito, significa conducto, tubería, canal), por todo nuestro cuerpo,  pero estos no son visibles ni palpables para el individuo común porque la materia de la que están compuestos es de un orden más sutil.

Dentro de esta urdimbre de canales que conforman la anatomía oculta del hombre, cabe destacar tres: El Sushumna, el Ida y el Pingala. Ellos son las tres vías maestras del prana, sus tres Caminos Reales.

En el yoga, la fosa nasal izquierda se conoce como Ida Nadi, y la derecha como Pingala Nadi

También se designa la fosa nasal izquierda con el nombre de Ganga, la derecha con el de Yamuna y la parte intermedia de la nariz con el de Saraswati.


Los tres grandes Nadis o conductos de prana arrancan del chakra Muladhara, - un centro energético ubicado aproximadamente a la altura de los genitales -, y se elevan a lo largo de la columna vertebral entrecruzándose a semejanza de un caduceo. De los tres, Sushumna ocupa el lugar central, haciendo el papel de eje, mientras que IdaPingala permanecen firmemente enroscados a él hasta terminar saliendo cada uno por una de las fosas nasales.  

La fosa nasal izquierda (por la que sale el Ida) rige y nutre de prana el hemisferio derecho del cerebro (y toda la sección derecha del organismo) y la fosa nasal derecha (que es la puerta de salida del Pingala) alimenta el hemisferio izquierdo (y a la mitad izquierda del cuerpo). 
Por la fosa nasal izquierda pasa el prana frío o lunar; la fosa nasal derecha es la puerta del prana cálido y solar. Así, la energía de la fosa nasal izquierda es refrigerante mientras que la de la derecha produce calor en el cuerpo. 









                ALTERNANCIA DE LA RESPIRACIÓN




El ser humano respira naturalmente de forma alterna: durante períodos de aproximadamente una hora y cincuenta minutos  una de las fosas nasales permanece despejada para recibir un mayor caudal de aire, mientras que la otra queda obstruida en mayor o menor medida, según cada caso, quedando relegada a un segundo plano. 

Colocando la palma de la mano por debajo de la nariz podremos comprobar por nosotros mismos que el flujo de aire que nos llegue con más potencia será siempre el de una sola fosa nasal, mientras que la otra se hallará parcialmente o totalmente obstruida. 

En personas que no gozan de muy buena salud esta alternancia natural ya no sigue el ciclo mencionado. 
Si la respiración circulara por más de dos horas sólo por una fosa nasal, cabe considerar la probable existencia de un desequilibrio físico o mental. 
Si esto ocurre por más de 24 horas, puede ser señal de que se avecina una enfermedad.

Una de las funciones del yoga es la de restablecer esta alternancia natural en la respiración, de la que dependería la salud del ser humano. 

El estrés, los malos hábitos, la falta de sueño, y tantos otros abusos que infligimos a nuestro cuerpo y nuestra mente, son los que nos alejan de los ritmos naturales, y por eso, según el yoga, se nos hace preciso reaprender aquello que un niño puede hacer sin pensar.
  
El Anuloma Viloma, tanto si es combinado con asanas como si es practicado de forma independiente, es uno de los ejercicios fundamentales del yoga, al que se atribuyen amplios beneficios. 
Bien practicada, esta técnica restablecería la alternancia respiratoria, y ese mínimo de armonía de cuerpo y mente que es premisa imprescindible para la buena salud.








            
            PRÁCTICA DEL ANULOMA VILOMA



Para esta sección práctica me he basado de modo especial en la página web Yoga Chapter, que me parece bastante fiable. No obstante, he encontrado en la red  otras variantes de la misma práctica.

1) Sentarse en un lugar cómodo y tranquilo, con la espalda recta, la cara mirando al frente y los ojos semicerrados. La barbilla debe estar ligeramente inclinada manteniendo el cuello estirado.


2) Realizar el Vayu Mudra (los mudras son un conjunto de posturas de los dedos de las manos, cuya función es la de liberar o cerrar, según el caso, el flujo de prana): sólo se utilizará la mano derecha en todo el proceso del Anuloma VilomaEl Vayu Mudra consiste en usar el pulgar derecho para cerrar la fosa nasal derecha y los dedos anular y medio para cerrar la fosa nasal izquierda.


Coloque el pulgar sobre su fosa nasal derecha y espire durante 4 segundos por la izquierda. Respire hondo desde la fosa nasal izquierda, contando cuatro segundos. Retenga el aire durante doce segundos.

Ahora retire el pulgar de la fosa nasal derecha y coloque el dedo anular y el dedo medio sobre su fosa nasal izquierda y libere el aliento de la fosa nasal derecha en otro periodo de cuatro segundos. Vuelva a inspirar por el lado derecho por cuatro segundos, a retener el aliento por 12 segundos, y así sucesivamente.
Repita este proceso durante 1 minuto después de eso, descanse 10-15 segundos y luego comience nuevamente. 



Resumiendo:


Espirar por la ventanilla izquierda;

Inspirar por la ventanilla izquierda;

Retención con los pulmones llenos;

Espirar por la ventanilla derecha;

Inspirar por la ventanilla derecha;

Retención con los pulmones llenos;

Volver a comenzar inmediatamente el mismo proceso



La proporción ideal para la práctica de Anuloma Viloma (a menos que uno  sea un yogui experimentado, o esté bajo la supervisión de un instructor cualificado) es 1:3:1. Esto significa que si inhala en 4 segundos, deberá tomarse 4 segundos para exhalar, y contener la respiración durante 12 segundos. Pero si es un principiante, comience con una relación 4:4:4.

La duración ideal de este ejercicio sería de 5 a 10 minutos, aunque inicialmente no se recomienda practicarlo por más de 2 minutos. En caso de afecciones graves, se puede realizar de 20 a 30 minutos. Puede practicarse varias veces al día, procurando no excederse, porque, como todos los excesos, este también puede traer consecuencias nefastas.








Asegúrese de comenzar la práctica exhalando por la fosa nasal izquierda y de concluirla del mismo modo. No practique antes de pasadas dos o tres horas después de la última comida. Siga los tiempos anteriormente indicados y nunca realice ejercicios de respiración con demasiada vehemencia.
Estos ejercicios pueden resultar dañinos si se practican inadecuadamente o en exceso.
 Según aseguran los más reputados yoguis, este simple ejercicio practicado con constancia generaría en nosotros un profundo equilibrio físico, mental y emocional.













                               Juan Carlos








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