domingo, 3 de junio de 2018

El Sueño de Polifilo


     




Esta es la primera entrega de una serie de notas que escribiré acerca de un enigmático libro ilustrado titulado Hypnerotomachia Poliphili, (en español, El Sueño de Polifilo). Poco a poco me iré adentrando en esta obra renacentista, y en los comentarios que de ella hizo Grasset d'Orcet. Empezaré por una hermosa animación narrada en francés, realizada por Cyrius y Valerie Barky, con música de Jean Pierre Fouquey, que aborda la temática de este libro. 








Entre los gruesos y  polvorientos volúmenes que parecen destinados a permanecer olvidados para siempre en los estantes de alguna vieja biblioteca, voy a rescatar uno que viene ejerciendo sobre mi,  desde hace años, una fuerte fascinación. Es "El Sueño de Polifilo",  - en latín "Hypnerotomachia Poliphili",- cuya primera edición se remonta al año 1499, y que, según ciertos autores, oculta entre sus páginas unos prodigiosos conocimientos, que sólo estarían al alcance de quien posea las claves para descifrarlo. Ya veremos que para otros autores esta no sería más que una pretensión absurda y sin fundamento. En cualquier caso, lo cierto es que El Sueño de Polifilo está plagado de enigmas y de acertijos. De hecho,  aunque su autor es anónimo, si se toma la primera letra de cada uno de los treinta y ocho capítulos que lo componen, se obtiene la frase acróstica Poliam frater Franciscus Columna peramavit (El hermano Francesco Colonna ama apasionadamente a Polia), razón por la cual se le atribuye a éste su autoría.






Francesco Colonna era un fraile dominico nacido en Treviso, que vivió en la Venecia del siglo XV, de quien se dice que era una verdadera enciclopedia viviente del saber clásico. Se le incluye entre los hombres de letras más destacados de su tiempo y gozó de la admiración y el reconocimiento de arquitectos, literatos y artistas plásticos de varias generaciones por haber escrito la obra que les estoy comentando.
  



Lo llamativo de "El Sueño de Polifilo" es que todo ese cúmulo de saber secreto que se supone que encierra, se nos presenta bajo la apariencia de una novela rosa, un extraño culebrón renacentista, cuyos protagonistas  son estereotipos carentes de carácter propio.






La historia narra las peripecias de un tal Polifilo, quien, en sueños, recorre un largo trayecto a pie en busca de su amada Polia, loco de amor, después de que esta lo rechazara. En el camino, se va encontrando toda clase de edificaciones fantásticas: pirámides, templetes, mausoleos, glorietas,  etc. y con diversos personajes  míticos. Todo ello, narrado en un lenguaje pomposo y grandilocuente que acaba por sacar de quicio al lector más paciente.

Según algunos autores, entre los que destaca Grasset d'Orcet, esta soporífera novela amorosa es sólo una fachada tras la cual se esconde un valioso texto didáctico, un compendio de todos los secretos del arte, la literatura y la arquitectura de la antigüedad. D'Orcet vinculaba este conocimiento a las enseñanzas de la masonería operativa, enseñanzas amenazadas, ya en aquel tiempo, con caer para siempre en el olvido. 






Dice Grasset d'Orcet en   su comentario al Sueño de Polifilo:
   

"El sueño de Polifilo fue, por lo tanto, el verdadero breviario de todos los artistas y escritores de los siglos XVI y XVII, y es muy fácil reconocer la profunda influencia que ejerció sobre Rabelais y Miguel Ángel, que debían saberselo de memoria. Era un arsenal formidable, en el que Diane de Poitiers, Catalina de Médicis y más tarde su hija, Marguerite de Valois, fueron a abastecerse de afiladas flechas para su carcaj. Pero cómo ese mundo se había desmoronado, el buen dominico de Treviso no teniendo la malicia ni la originalidad del sarcástico cura de Meudon, ocultó su inmenso conocimiento tras una máscara de galantería banal y de ambigüedad, que no tenía nada que pudiera seducir al profano. De hecho, su Polifilo y su Polia son espectros incoloros que carecen de cualquier tipo de vitalidad, y cuando uno no está en posesión de la clave de las abstracciones que representan, es imposible seguirlos sin un aburrimiento inconmensurable en el laberinto de peripecias de un sueño que parece no tener ni pies ni cabeza."





Grasset d'Orcet, de quien ya he hablado en notas anteriores, era un prestigioso arqueólogo francés del siglo XIX, cuyas investigaciones versaron de modo especial sobre lenguas antiguas, simbología  y criptografía.  Sus ensayos sobre lenguajes cifrados, blasón y sociedades secretas ponían de manifiesto una erudición muy fuera de lo común y  llegaron a despertar un enorme interés.
Uno de sus trabajos más enjundiosos es precisamente el "Comentario al Sueño de Polifilo", en el que se ocupa de modo exclusivo de la edición francesa del año 1600 de esta obra, a cargo de Beroaldo de Verville.
En esta edición, Beroaldo, un afamado erudito, novelista y poeta francés, realiza una serie de modificaciones en el texto. Sin embargo, cambió muy poco los dibujos. Tenía la convicción de que el verdadero mensaje del "Sueño de Polifilo" se encuentra en sus numerosas ilustraciones, mientras que el texto escrito apenas sirve para ayudar a descifrarlas. 









Las modificaciones más significativas que realizó Beroaldo en esta obra, consistieron en la sustitución del antiguo frontispicio por otro lleno de símbolos herméticos, y en el añadido de un "Compendio Esteganográfico", un texto destinado a proporcionar las claves para descifrar las figuras jeroglíficas del frontispicio y de toda la obra.




        detalle del frontispicio de Beroaldo



Mientras que para algunos este texto constituye una valiosísima ayuda  para comprender el verdadero mensaje del Sueño de Polifilo,  para otros es pura superchería, una insensatez producto de un esoterismo delirante.

De este modo lo juzga, por ejemplo, el ensayista Claude Popelin, quien se ocupó de realizar la traducción de la edición francesa de 1833 de "El Sueño de Polifilo". 




En próximas entregas profundizaré sobre ese Compendio Esteganográfico de Beroaldo y su frontispicio. Me propongo averiguar si el Sueño de Polifilo es realmente un inmenso tesoro de conocimientos olvidados,  o sólo una simple novela de amor y arquitecturas imposibles...  ¿Me acompañan? 


                      Juan Carlos 



3 comentarios:

  1. Gracias a ti Hhh. Si te ha interesado encontraras otros post sobre el mismo tema en este blog, y voy a publicar mas en breve

    ResponderEliminar
  2. Excelente! casi no hay mucha información de este libro hablada de forma sencilla

    ResponderEliminar